Reglas legales supletorias en las operaciones de liquidación

Autor:José Luis Diaz Echegaray
 
EXTRACTO GRATUITO

Las reglas legales supletorias en las operaciones de liquidación se aplicarán en caso de que el plan de liquidación no llegara a aprobarse y también en lo que no hubiere previsto el aprobado. De regularlas se ocupa el art. 149 de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal (LC) .

En la legislación anterior, la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC, 1881) y el Código de Comercio (Ccom, 1829) regulaban imperativa y detalladamente la liquidación en la quiebra. Así, el art. 1358, LEC 1881 ordenaba que en el justiprecio y venta del caudal de la quiebra, según la diferente calidad de efectos mercantiles, bienes muebles de otra clase y bienes raíces, se estará a lo que prescriben los arts. 1084, 1085, 1086, 1087 y 1088, Ccom 1829 .

Contenido
  • 1 Primera regla: enajenación como un todo
    • 1.1 Excepción a la regla general
  • 2 Segunda regla: forma de la venta del activo
  • 3 Tercera regla: sucesión de empresa
  • 4 Cuarta regla: Enajenación de bienes
  • 5 Quinta regla: operaciones de liquidación que modifican sustancialmente las condiciones de trabajo
  • 6 Notas
  • 7 Ver también
  • 8 Recursos adicionales
  • 9 Legislación básica
  • 10 Legislación citada
  • 11 Jurisprudencia citada
Primera regla: enajenación como un todo

La primera regla que establece el art. 149, LC es que el conjunto de los establecimientos, explotaciones y cualesquiera otras unidades productivas de bienes o de servicios pertenecientes al deudor se enajenará como un todo. Como señala el AJM núm. 1, de Bilbao, de 30 de marzo de 2007, autos 729/2005 [j 1] "la LC emplea en los arts. 100, 148 y 149, LC categorías semejantes a las que cita el art. 44.1 del Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que aprueba el Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores (ET) , es decir, empresa, centro de trabajo y unidad productiva". El concepto de empresa puede entenderse, atendiendo al art. 149, LC como "el conjunto de medios organizados a fin de llevar a cabo una actividad, que es susceptible de transmisión. Centro de trabajo es aquella parte de la empresa con autonomía organizativa por contar con un poder de dirección y unidad productiva aquella parte que disponga de autonomía de producción".

Excepción a la regla general

Sin embargo, el propio precepto establece una excepción a la regla general que impone la venta como un todo, al señalar que aquélla se aplicará salvo que, previo informe de la administración concursal, el juez estime más conveniente para los intereses del concurso su previa división o la realización aislada de todos los elementos componentes o sólo de algunos de ellos. Corresponde al juez del concurso, previo informe de la administración concursal , decidir teniendo en consideración lo que estime más conveniente para los intereses del concurso, que deben identificarse con la mayor satisfacción posible de los acreedores concursales[1]. Deberá pues optar por aquella fórmula que permita obtener más recursos para atender a los créditos de la masa pasiva. El informe de la administración concursal se limitará a valorar que conviene más a los intereses del concurso: la venta global de todas o parte de las unidades productivas o la individualizada de los bienes que componen la masa activa.

Segunda regla: forma de la venta del activo

La segunda regla del art. 149, LC hace referencia a la forma en que habrá de llevarse a cabo la venta del activo. De acuerdo con ésta, la enajenación del conjunto o, en su caso, de cada unidad productiva se hará mediante subasta y si ésta quedase desierta el juez podrá acordar que se proceda a la enajenación directa. Esta norma resulta aplicable únicamente para llevar a cabo la enajenación del conjunto o de alguna unidad productiva, no siéndolo a las ventas de entidades económicas que no constituyan unidades productivas.

A la subasta se aplicará la regulación que de la misma realizan los arts. 643 a 675 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil (LEC) con las especialidades que resulten necesarias teniendo en consideración la singularidad de este procedimiento: así, no será precisa la valoración, porque ya existe en el concurso, de forma que un nuevo avalúo sólo será necesario cuando sobrevengan circunstancias que puedan afectar significativamente a ésta. De acuerdo con lo que establece el art. 644, LEC , se fijará fecha para la celebración de la subasta, con expresión de la hora y lugar en que haya de celebrarse. A la subasta se le dará publicidad por medio de edictos, que se fijarán en sitio destacado, público y visible en la sede del tribunal y lugares públicos de costumbre, además, a instancia del ejecutante o del ejecutado y si el tribunal lo juzga conveniente, mediante providencia se dará a la subasta la publicidad que resulte razonable, utilizando los medios públicos y privados que sean más adecuados a la naturaleza y valor de los bienes que se pretende realizar, como ordena el art. 645, LEC . En los edictos se incluirá el pliego con todas las condiciones de la subasta, generales y particulares, si las hubiere y cuantos datos y circunstancias sean relevantes para su éxito, conforme al art. 646, LEC .

Para tomar parte en la subasta los licitadores deberán:

  • Identificarse de forma suficiente
  • Declarar que conocen las condiciones generales y particulares de la subasta
  • Presentar resguardo de que han depositado en la Cuenta de Depósitos y Consignaciones o de que han prestado aval bancario por el 20 por 100 del valor de tasación de los bienes, por exigirlo así el art. 647, LEC .
  • Desde el anuncio de la subasta hasta su celebración, podrán hacerse posturas por escrito en sobre cerrado, conforme permite el art. 648, LEC .

El desarrollo de la subasta tendrá lugar conforme a lo que establece el art. 649, LEC . Ver más/Ocultar...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA